El 31 de Diciembre de todos y cada uno de los años que pasan es un puto martirio, reconozcamoslo (esto es puro resentimiento porque me ha tocado hacer una cola kilométrica en el súper por comprar unos míseros pastelitos , medio descongelaos para más inri... además el recinto estaba lleno de adolescentes hiperhormonados planeando ponerse etílicos perdidos esta noche. Malditos. Todos.)
Ale, que tengáis un fin de año majo.
Y a ver quien tiene huevos de ver a la Esteban dar las campanadas sin atragantarse. Yo no.
Besos a puñaos!!
Podcasts encadenados (IX)
Hace 5 años